Sábado en el Bilbao BBK Live: crónica y fotos

Tercer día de festival y en principio el día principal, el día grande. Muse, el cabeza de cartel de ese día había agotado entradas y bonos con antelación y todo presagiaba que nos ibamos a encontrar con el monte Kobetas abarrotado. Así fue, cola enorme espeando a que abrieran las puertas para coger sitio frente al escenario principal para ver a los protagonistas de la noche y desaforadas carreras por las campas para que nadie les quitaran el puesto. Ante esta perspectiva y dado que el cartel de ese día era el que menos nos interesaba, optamos por tomarnoslo con tranquilidad y divertirnos que para eso habíamos venido.


En previsión de las colas, atascos y demás problemas que suelen ocasionarse en este tipos de eventos decidimos ir pronto para no perdernos la actuación de Vintage Trouble. Programados a una hora inusualmente extraña y temprana, recordemos que han teloneado a AC/DC, que sus canciones han sido utilizadas para anuncios de coches y que el año pasado en el Jazzaldia donostiarra ya demostraron de lo que son capaces, sorprendieron a todos los fans de Muse que se agolpaban en las primeras filas. Rock clásico heredero de grandes nombres como los Stones o la Creedence Clearwater Revival, con toques hard-bluseros merced a un hacha más que competente y con un lider Ty Taylor que dejó en ridículo a todos los cantantes que han pasado por el festival, no solo por su voz, poderosa, negra, de soulman a la James Brown u Otis Redding sino porque no paró quieto durante todo el pase, corrió de un lado a otro del escenario jugó con el público, nos hizo cantar, repetir sus consignas, mover los brazos y cuando nos tenía ganados se acercó a cantar a las primeras filas subido a la valla. Y como le pareció poco corrió por el pasillo central se encaramó a la valla justo en la zona que delimita la parte delantera del foso y sorprendió a todo el mundo tirandose encima del público y consiguiendo que le llevaran en volandas hasta el escenario. Alucinante. Creo que pocas veces he visto algo así en un concierto, pero que la efectividad de estos trucos no reste calidad al concierto, fue apabullante. Cuando dentro de unos años sean cabeza de cartel podreis decir que les vistes surfeando entre el publico.


Tras estos les tocaba el turno en el escenario Heineken Stage a The Cat Empire, un combo que practica ska, reggae y demás ritmos caribeños recordando a Madness o a los Mano Negra menos punkarras. Gustaron a gran parte del público que se sabía muchas de las canciones y lograron que servidor enseñara a un par de jovenzuelas británicas como hay que bailar correctamente ska.


Los siguientes en el escenario grande, Bilbao Stage, eran los irlandeses Kodaline y como siempre he creido y sigo creyendo que en Irlanda se factura muy buena música nos acercamos a verles. Pero, humm... su propuesta pop a ratos demasiado romántica se nos hizo un poco pesada por lo que fuimos a visitar la zona de restauración, recoger a los rezagados que subían a Kobetas solo por la fiesta y ver, apenas quince minutos, de Neuman. Indie-pop guitarrero, etéreo a momentos y violento otros consiguieron que gran parte del público que entraba a esa hora se quedara a verles en el autobus de Red Bull.


A esas horas y ya metidos en harina, nos dirigimos al escenario dos donde el dúo The Ting Tings acababan de aparecer en escena. Parte del grupo les recordaba de su anterior visita, yo ese día no estuve, pero concozco al grupo y su canción más conocida, "That's Not My Name", parecía la propuesta ideal para esa hora. La verdad es que no les hicimos mucho caso, como gran parte del público que se agolpaba alrededor de las txoznas para hablar en corro mientras de fondo sonaba el grupo, pues se nos hizo un poco repetitivo su pop electrónico que torno al final del concierto en sesión de djs. Eso sí el público bailó y la gozó de lo lindo.


Para cuando acabó el dúo, detallazo de la cantante Katie dirigiendose en euskera al público, el gentío era impresionante por lo que no hicimos ni ademán de acercarnos al escenario principal para ver el concierto de Of Monsters And Men, optando por verlos desde la distancia, motivo por el que no nos enteramos de que iba a ser más corto de lo habitual y así fue. Visto y no visto. No entiendo el éxito de este grupo. Te podría nombrar una docena de grupos de parecido estilo mucho mejores que los islandeses, venga, lo hago: aparte de los obvios Arcade Fire, me atrevo a citar, a expensas de que me caigan collejas a diestro y siniestro a Okkervil River o a los fabulosos The Decemberists. Pero reconozco que tiene un buen tema "Little Talks" momento, único, que reconoció el público y coreó, pero el resto del repertorio deja bastante que desear.


El recorte del pase por enfermedad de uno de los componentes de Of Monsters And Men, motivo por el cual el concierto resultó deslucido, hizo que nos acercaramos a la Carpa Stage donde Zoot Woman ante apenas veinte personas habían empezado el concierto. Electro pop ochentas a un volumen infernal que no parecía interesar a nadie de nuestro grupo por lo que nos dirigimos a coger sitio frente al escenario principal. Llegaba el turno de Muse.


Lejos pero sin las apreturas de las primeras filas y con la lluvia arreciando vimos como empezaba el concierto proyectandose en las pantallas el video del tema "Psycho" mientras aparecían en escena los componentes del grupo, junto con un teclista, desatando la histeria entre el público. Un rasgueo de guitarra y el zeppeliniano riff inicial del tema sirvieron para que todo el público agitara la cabeza a ritmo de la batería y coreara ese procaz estribillo: "Your Ass Belongs To Me Now". A partir de aquí el grupo desató toda su pirotecnia guitarrera en temas de su nuevo disco "Drones", hasta cinco tocaron, alternandolos con canciones de anteriores trabajos que fueron recibidas con alborozo por gran parte del público como "Citizen Erased", "Apocalypse Please" o el funky "Supermassive Black Hole" y combinando todo con espectaculares proyecciones en las pantallas laterales o en la del fondo, inteligentes juegos de luces que se potenciaron con la lluvia del principio, constantes cambios de guitarras o efectistas trucos escénicos como lanzar serpentinas o imponentes globos hinchables en sendos temas nuevos aumentando su efectividad.


Tras quince temas se retiraron al camerino y volvieron al poco para rematar en los bises con "Uprising" y "Knights of Cydonia" incluida intro a la harmónica de un tema de Ennio Morricone. Fabuloso concierto que sirve para afianzar al fanático y convencer a esceptico, de perfecta concepción para este tipo de eventos masivos combinando con inteligencia la música con el espectáculo audiovisual. Rock de estadio, rock mainstream, pero rock al fin y al cabo.


Como era previsible tras las estrellas de la noche Kobetamendi se quedo vacío pero unos cuanto valientes, bastantes, nos quedamos a quemar la noche, primero en la abarrotada carpa con Delorean y luego en el Bosque Stage entre neones de luces con los divertidos The Parrots y varios espontáneos que abarrotaron el escenario. Las disertaciones más o menos filósicas a las que dio pie la larga caminata hasta los buses, la espera de un taxi para ir a casa y el propio viaje en el mismo, os las ahorro, solo deciros una cosa: no vuelvo a ir a un festival!

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